Ya huele al primer café de la mañana.
Las agendas empiezan a llenarse de planes, los reencuentros se multiplican y el bullicio de los días ocupados vuelve poco a poco.
La nueva colección ya está aquí, justo a tiempo para volver a encontrar nuestro ritmo.
La brisa de las mañanas nos recuerda que ya estamos en septiembre, mientras que las tardes siguen siendo cálidas. Este es el momento en el que las capas empiezan a tener sentido.
No es exactamente verano, tampoco otoño. Es ese punto intermedio, que nos invita a jugar con la nueva colección y con esos fondos de armario que nos acompañan siempre.